Maria del Mar Arévalo, Monte de Arguineguín

El Cabildo reforesta el Monte de Arguineguín con 26.000 nuevas plantas

Maria del Mar Arévalo, Monte de Arguineguín
Maria del Mar Arévalo, Monte de Arguineguín

Con el respaldo financiero del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, el Cabildo de Gran Canaria reforesta la vertiente sur de la isla con 26 mil nuevas plantas en unas 47 hectáreas del Monte de Arguineguín, en el término municipal de Mogán.

La Consejería de Medio Ambiente y Emergencias, que gestiona María del Mar Arévalo, destina, a través del proyecto Repoblación en el Monte de Utilidad Pública de Arguineguín, 230 mil euros para recuperar la cubierta vegetal de una zona sometida a fuertes procesos erosivos y para favorecer la función hidrológica del monte. El Monte de Arguineguín tiene una superficie de más de 2.200 hectáreas y un gran amplitud altitudinal: va desde los 1.226 metros de la Montaña de Tauro hasta los 50 metros en las inmediaciones de la Playa de Tauro. Contiene una serie de barrancos que desaguan en el litoral, entre Puerto Rico y Playa de Tauro. Está incluido en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública de la provincia de Las Palmas. Forma parte de espacios naturales protegidos (Monumento Natural de Tauro, Parque Rural del Nublo), es zona de especial protección de aves y zona de especial conservación. Está íntegramente incluido en la Reserva de la Biosfera.

En los años 60 se realizaron repoblaciones con pino canario en la cabecera del barranco de Tauro y actualmente cumplen con la función de frenar la erosión del suelo. La presión antropológica, los incendios forestales y la urbanización desmedida, junto a la pérdida de suelos por erosión y el descenso del nivel freático, hacen necesario este proyecto de estabilización a través de acciones de restauración hidrológico-forestal.

La actuación prevista se realiza en dos zonas:

-cabecera de monte, en superficies de jaguarzal sin cobertura arbórea, en una zona de transición entre el pinar y el tabaibal con fuerte pendiente.

-zona intermedia (550-800 metros): entre pinar y el tabaibal dulce, con suaves pendientes. Se plantan pinos y sabinas. Se realiza ahoyado mecanizado mediante el método de banquetas con hidrocuenca, plantación manual, protección mediante mallas y riego de asentamiento.

La consejera de Medio Ambiente y Emergencias, María del Mar Arévalo, ha destacado la complejidad técnica de esta iniciativa “que llevamos a cabo a través de una encomienda de gestión, con la empresa pública Tragsa, porque se requería de una actuación muy profesional. Se plantarán principalmente pinos y sabinas en un terreno muy erosionado. Esto será posible gracias a que contamos con una retroaraña, que realizará el ahoyado mecanizado, y a un sistema de riego que garantizará la supervivencia de los árboles”. En esta zona había un pinar de sur, según recientes estudios científicos, un pinar menos denso que los del norte de la isla. Aún quedan algunos vestigios de pinos singulares y hemos utilizado su material genético para intentar recuperar ese tipo de pinar y devolver a las nuevas generaciones lo que hemos ido perdiendo a lo largo de los años”.

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