MasNews
Daniel Casal y miembros del FSOC
Daniel Casal (centro) y miembros del Frente Sindical Obrero de Canarias

El FSOC hace un llamamiento a resistir ante el acuerdo de UGT y CCOO con la patronal

Maspalomas News publica íntegramente el análisis que hace el secretario general del Frente Sindical Obrero de Canarias (FSOC), Daniel Casal, del IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, firmado por los sindicatos UGT y CCOO con la patronal.

Análisis de Daniel Casal

Como resultado de meses de negociación, el pasado día 25 de junio la representación de la patronal y de los sindicatos del régimen llegaron a un principio de acuerdo.

Los medios de comunicación, y la ministra del ramo, bendijeron este acuerdo presentándolo como un avance social “de profundo calado“, y que según estos aseguraron, “garantizará la paz social en las relaciones laborales“.

Desde la Secretaría General del sindicato, hemos tratado de desenmarañar la encriptada literatura con la que el documento ha sido redactado.

Aseguramos que no ha sido tarea fácil, pocas veces se ha podido ver tantas letras juntas para no decir nada, o mejor dicho, para ocultar lo que realmente se quiere decir.

Al entrar a desentrañar el más que cuestionable avance, debemos empezar por la pretendida subida salarial.

Los medios de comunicación han abierto con titulares espectaculares de incremento salarial del 3%, veamos ese incremento: primera mentira, el acuerdo no habla de una subida del 3% en ningún apartado, lo que viene a decir textual es: “una parte fija entorno a un 2%, y una parte variable del 1%, ligada esta a los conceptos que en cada convenio se determinen, como la evolución de la productividad, resultados, absentismo injustificado y otros…”

Veamos por partes, cuando habla del 2% fijémonos que señala “entorno“, es decir, que se sitúe, acerque, o aproxime, a ese porcentaje, no que sea de aplicación.

Bien, ahora veamos el “éxito” de la medida, si el salario se incrementara hoy “entorno” al 2%, al haberse situado la inflación en una variación anual del IPC en el mes de mayo en un 2%, el poder adquisitivo de los salarios se vería incrementado en un 0 %. Todo un éxito.

Segunda cuestión; el 1%, se liga a los conceptos que en cada convenio se determinen, como la evolución de la productividad… Estamos delante de una conquista, de una conquista de la CEOE.

La patronal, llevaba años tratando de ligar las subidas salariales y la negociación colectiva a lo que ellos llaman “productividad”, esta reivindicación llevaba encima de la mesa desde mucho antes del 2008, año que se toma de referencia como inicio de la crisis capitalista.

También, sigue diciendo el acuerdo en este punto, que serán los resultados, absentismo injustificado y otros los indicadores a los que se referencie ese uno por ciento. En otras palabras, ese porcentaje se aplicará directamente sobre la capacidad de explotación y sometimiento de los trabajadores.

Es bien sencillo alegar por parte de la patronal de una empresa en lucha, en la que sus trabajadores mantienen un proceso de confrontación y huelga, que debido a ésta, ha descendido la productividad, y por lo tanto deje sin efecto la aplicación de ese uno por ciento, de forma que en esta hipótesis, el trabajador/a acabaría pagando dos veces la osadía de su lucha.

Otra cosa sería tratar de explicar el concepto “productividad “, y que entienden cada una de las patronales por niveles de ascenso de este parámetro.

Ya no digamos nada de tratar de asentar un criterio de productividad en una economía de servicios como la Canaria. En este caso, los sesudos firmantes del acuerdo considerarían la evolución de la productividad, ¿antes o después, de afectar sus resultados al robo social que supone la Reserva de Inversiones de Canarias?

Es difícil resumir el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva por lo que lógicamente muchos e importantes temas quedaran atrás, pero es interesante ver como en un apartado se “insta a establecer un salario mínimo de convenio d 14.000 euros“ lo que significa 1.000 euros brutos en catorce pagas, en otras palabras se “insta“a cronificar la indigencia laboral.

El IV Acuerdo, es mucho más peligroso por lo que se intuye, por lo que no se dice, por lo que oculta, que por aquello que intenta decir.

Es mucho más preocupante el camino hacia el que apunta y la tendencia del acuerdo, que la charlatanería con la que tratan de adornar la redacción del mismo.

CC.OO y UGT han firmado este acuerdo a sabiendas de que entregan:

  • La posibilidad de que en los convenios colectivos se pueda establecer mecanismos de revisión salarial, teniendo en cuenta los indicadores que en cada caso estimen aplicables los negociadores.
  • Que se establezcan reglas a la carta sobre la vigencia, ultractividad, y procedimiento negociados.
  • Que según reza el acuerdo, los convenios hagan una adecuada revisión e innovación a efectos de garantizar una mayor eficacia.
  • Los términos “innovación y eficacia”, deben despertar nuestras alertas puesto que es el lenguaje hermético y tradicional del neoliberalismo, y que viene a significar, que trabajemos más y cobremos menos.
  • Que las partes, ante las situaciones de bloqueo de la negociación colectiva deben acudir a los sistemas de solución autónoma de conflictos, dejando de lado la organización en la empresa, la asamblea, y la huelga.

Y así podemos continuar casi párrafo por párrafo. El acuerdo pretende entregar a los empresarios la mayor capacidad posible para establecer las condiciones del trabajo, plegándose, como siempre, a sus intereses y dejando de lado los de la clase trabajadora.

En el acuerdo CC.OO y UGT, no hacen mención alguna a la derogación de la Reforma Laboral, a la precariedad en el empleo, a la explotación desmedida, a los salarios de miseria y al empeoramiento de las condiciones de vida de la clase trabajadora.

Ni una palabra a cerca de la siniestralidad laboral, del abuso, de las cargas de trabajo, de la esclavitud de las ETTs; ni un renglón dedican a la dignidad de los y las trabajadoras.

Desde la Secretaría General del FSOC, hacemos un llamamiento a resistir ante esta clase de acuerdos y esta clase de políticas.

Deben tener claro los firmantes, que estas recomendaciones y acuerdos, a nosotros no nos incumben, que no los cumpliremos, ni los aplicaremos, es más, los combatiremos y los denunciaremos ante los trabajadores.

La UGT y CC.OO algún día deberían considerar si mantenerse en el pesebre de la patronal, les supone realmente algún beneficio. A cambio de las migajas que les arrojan desde la mesa de la patronal, el precio a pagar es enorme. La indignidad de no poder mirar a la cara a la clase trabajadora.

Comentarios: 0

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *