Liberación Canaria propone una enmienda a la totalidad a la Ley de Montes por alejarse de la realidad del territorio

La formación considera que el anteproyecto ignora la vida rural, las Reservas de la Biosfera y genera inseguridad jurídica en el campo canario
Liberación Canaria ha anunciado su decisión de proponer a todos los grupos parlamentarios una enmienda a la totalidad al Anteproyecto de Ley de Montes de Canarias, al considerar que el texto parte de un enfoque equivocado y desconectado de la realidad social, económica y territorial del Archipiélago. La organización sostiene que la norma no puede corregirse mediante enmiendas parciales, ya que el problema reside en su planteamiento general y en la relación que establece entre el territorio, la ciudadanía y la Administración.
Un modelo de protección cuestionado desde el territorio
Liberación Canaria no cuestiona la necesidad de proteger el monte en Canarias, pero sí el modelo de protección planteado en el anteproyecto. Según la formación, la ley se ha elaborado desde una visión alejada de la realidad insular, ignorando que una parte importante del territorio canario está habitado, trabajado y cuidado por personas que viven del campo desde hace generaciones.
Desde esta perspectiva, la organización subraya que Canarias no es un territorio vacío y que cualquier política ambiental debe partir del reconocimiento del papel histórico de la población rural como parte activa en la conservación del entorno.
Reservas de la Biosfera y exclusión de las comunidades locales
Uno de los principales reproches al anteproyecto es su falta de integración real con el modelo de las Reservas de la Biosfera, presentes en siete territorios del Archipiélago y reconocidas por la UNESCO. Liberación Canaria señala que estas figuras se basan en un principio de conservación con población dentro del territorio, no en la expulsión del ser humano del espacio natural.
El texto legal, según la organización, no incorpora de manera efectiva los planes de gestión de estas reservas ni garantiza la participación real de las comunidades que viven y trabajan en ellas, apostando por un modelo de conservación prohibitiva que transforma usos tradicionales en infracciones administrativas.
Impacto sobre herencias rurales y relevo generacional
Liberación Canaria advierte de que uno de los aspectos más graves del anteproyecto es la conversión automática de tierras en desuso en suelo forestal tras un determinado periodo de tiempo. Esta medida, sostienen, afecta directamente a herederos y familias que reciben fincas rurales y que, por motivos económicos o vitales, no han podido mantenerlas activas de forma continuada.
La formación considera que la ley no contempla mecanismos de apoyo o acompañamiento, sino que introduce obligaciones, costes y sanciones que pueden derivar en el abandono definitivo de las fincas, la salida de la juventud de las medianías y la desaparición progresiva del sector primario familiar.
Inseguridad jurídica y desequilibrio frente a la Administración
Otro de los ejes críticos del análisis es la inseguridad jurídica que, según Liberación Canaria, genera el anteproyecto para pequeños propietarios y vecinos del medio rural. La posibilidad de acceso a fincas sin aviso previo o la ejecución subsidiaria de trabajos con cargo económico al propietario se interpretan como un desequilibrio de poder entre la Administración y la ciudadanía.
La organización sostiene que no se puede construir una política ambiental sólida desde la desconfianza hacia quienes habitan el territorio, y que la legitimidad social de la protección ambiental se pierde cuando se gobierna desde la imposición.
Falta de análisis económico y social
Liberación Canaria denuncia también la ausencia de un análisis riguroso del impacto económico y social de la ley sobre pastores, ganaderos, pequeños agricultores y propietarios rurales, especialmente en zonas incluidas en Reservas de la Biosfera. Según la formación, estas economías dependen de una gestión flexible y adaptada al territorio, no de un control rígido diseñado desde una perspectiva alejada de la realidad cotidiana del campo canario.
La falta de esta evaluación es considerada una carencia estructural que invalida el enfoque global del anteproyecto.
Por qué una enmienda a la totalidad
La propuesta de una enmienda a la totalidad, explica Liberación Canaria, no responde a una estrategia política coyuntural, sino a la convicción de que el texto no puede corregirse con modificaciones parciales. El problema, sostienen, no reside únicamente en artículos concretos, sino en la filosofía de la norma y en su concepción de la relación entre territorio, personas y Administración.
Por ello, la organización solicita la retirada del anteproyecto, la creación de una comisión paritaria con representación del sector primario, las comunidades rurales y los órganos de gestión de las Reservas de la Biosfera, y la redacción de un nuevo texto que impulse un desarrollo sostenible con población en el territorio.
Defensa del monte y de quienes lo habitan
Liberación Canaria concluye que Canarias necesita una Ley de Montes, pero construida desde el territorio, con participación real, respeto a la identidad canaria y reconocimiento del papel de su gente. A su juicio, una ley que expulsa al habitante rural no protege el monte, sino que lo deja sin quienes lo cuidan.


