Dos de cada tres jóvenes canarios emigran tras estudiar por falta de oportunidades laborales

- La fuga de talento en Canarias crece por la desconexión entre universidad y empleo
- La escasez de oportunidades y la estructura económica limitan el futuro profesional de los jóvenes
La fuga de talento juvenil vuelve a situarse en el centro del debate en Canarias tras los datos aportados por Ana Alicia González Marrero, miembro de la ejecutiva del área de inclusión e igualdad de Liberación Canaria, que advierte de que aproximadamente el 66% de los jóvenes cualificados abandona el Archipiélago tras finalizar sus estudios en busca de mejores oportunidades laborales y salariales.
Un sistema formativo que no encuentra salida en el mercado laboral
Según los datos expuestos, aunque el 76% de los estudiantes universitarios cursa sus estudios de grado en universidades canarias como la ULPGC o la ULL, el mercado laboral del Archipiélago no logra absorber la demanda de empleo de estos titulados superiores. Esta situación genera un desequilibrio entre la formación académica y las oportunidades reales de inserción laboral.
González Marrero señala que esta problemática responde, en parte, a una falta de planificación entre la oferta universitaria y las necesidades del tejido productivo, lo que provoca una desconexión estructural que deriva en la salida masiva de jóvenes cualificados.
Movilidad exterior y abandono universitario: otra cara del problema
A este fenómeno se suma la alta movilidad de estudiantes que deciden continuar su formación fuera de Canarias, especialmente en estudios de máster, debido a la limitada oferta existente en las universidades del Archipiélago.
Además, el 35% de los estudiantes canarios abandona sus estudios universitarios, una cifra que, según se apunta, está vinculada a la falta de expectativas de futuro profesional en las islas, lo que incide directamente en la desmotivación del alumnado.
Propuestas para revertir la fuga de talento en Canarias
Desde esta perspectiva, se plantea la necesidad de ampliar el tejido económico del Archipiélago como una vía para generar más oportunidades laborales y favorecer la retención del talento joven. Entre las propuestas, se señala la importancia de diversificar la economía más allá del turismo, sin excluirlo, pero otorgándole un peso equilibrado dentro del modelo productivo.
Asimismo, se plantea la posibilidad de modificar la relación de Canarias con la Unión Europea mediante un cambio de estatus a País y Territorio de Ultramar (PTU), en sustitución del actual régimen de Región Ultraperiférica (RUP). Esta medida permitiría, según se expone, una mayor autonomía legislativa y comercial para adaptar políticas a la realidad insular, fomentar el empleo local y fortalecer el desarrollo económico.
El papel del colectivo estudiantil en el cambio
La reflexión concluye con un llamamiento a la implicación del colectivo estudiantil, destacando la importancia de que esté informado y participe activamente en la exigencia de mejoras estructurales. La unión de esfuerzos, según se indica, es clave para impulsar cambios que permitan a los jóvenes desarrollar su futuro profesional en Canarias.


