MasNews

Marco Aurelio Pérez presume de gestión en San Bartolomé de Tirajana mientras las familias siguen sin campamentos públicos de verano

  • San Bartolomé de Tirajana se olvida de sus menores en verano mientras otros municipios sí ofrecen campamentos públicos
  • La conciliación familiar vuelve a quedar en el aire en uno de los municipios con mayor actividad económica de Canarias

San Bartolomé de Tirajana quiere ser un municipio donde la gente se quede a vivir. Lo ha dicho su alcalde, Marco Aurelio Pérez, con esa solemnidad institucional que queda muy bien en entrevistas y encuentros públicos. Pero la realidad municipal parece olvidar algo básico. Porque para que eso ocurra hay que pensar, como mínimo, en el horario escolar, el turno partido, la nómina ajustada y los niños de vacaciones desde junio.

La frase suena bien, incluso suena necesaria. Pero es que un municipio donde la gente quiere quedarse a vivir no se construye solo con grandes planes o grandes palabras. Se construye con cosas mucho más sencillas y mundanas. Por ejemplo, con una escuela de verano pública, visible, organizada y pensada para que las familias trabajadoras puedan respirar cuando terminan las clases.

San Bartolomé de Tirajana, capital turística del sur de Gran Canaria, municipio que presume de desarrollo, motor económico y capacidad de atracción, no parece contar con una oferta pública clara y estructurada de campamentos o actividades estivales para menores. Y conviene decirlo con precisión. No se trata de afirmar que no exista absolutamente nada en ningún rincón, sino de señalar algo igual de grave en política pública. Si existe, no se ve. Si existe, no se comunica con la claridad que necesitan las familias. Y si no existe, la pregunta ya no es administrativa, sino política.

¿Qué tipo de gestión pública está haciendo PP-AV para la juventud, las familias y los menores de San Bartolomé de Tirajana cuando un municipio con músculo económico, peso turístico y discurso de futuro no ofrece una respuesta visible a una necesidad tan básica como la conciliación en verano? Porque gobernar no es solo inaugurar, anunciar o presumir. Gobernar también es prever lo sencillo, atender lo cotidiano y evitar que las familias tengan que resolver solas lo que debería formar parte de una política pública seria.

Otros municipios sí entendieron el verano

Mientras San Bartolomé de Tirajana parece dejar el verano de muchas familias en manos de la improvisación, otros ayuntamientos de Gran Canaria sí han movido ficha. Agüimes, por ejemplo, ha abierto inscripciones para campus multideportivos de verano dirigidos a niños y niñas de 4 a 14 años, con actividades deportivas, talleres, piscina, cocina, teatro, juegos y opciones pensadas expresamente para facilitar la conciliación familiar. Además, ofrece horario ampliado, comedor y acogida temprana desde las siete de la mañana.

Es decir, Agüimes no ha descubierto América. Ha hecho algo mucho más sencillo. Ha mirado el calendario escolar, ha mirado la realidad laboral de las familias y ha organizado una respuesta pública. Las Palmas de Gran Canaria también lo hace con un campus de verano en colegios, dirigido al alumnado de Infantil y Primaria, incluyendo menores de Aulas Enclave y alumnado con necesidades de apoyo. Arucas ofrece campamento juvenil en el Garañón y actividades de Verano Joven. Mogán ha desarrollado en años recientes escuelas deportivas de verano durante julio y agosto. Santa Lucía de Tirajana también aparece con campus vinculados al deporte, la educación y la conciliación.

La comparación resulta incómoda porque, en términos económicos, San Bartolomé de Tirajana juega en otra liga. No hablamos de un municipio pequeño intentando llegar a todo con pocos recursos, sino de una de las grandes potencias turísticas y económicas de Canarias. Por eso sorprende aún más que otros ayuntamientos, con más limitaciones y menos músculo presupuestario, hayan entendido algo tan básico: el verano no es solo una temporada de ocio, sino una prueba de estrés para miles de familias.

San Bartolomé de Tirajana, en cambio, parece vivir atrapado en una contradicción difícil de explicar. Tiene hoteles llenos, playas llenas, eventos llenos y discursos llenos, pero cuando llega la pregunta básica sobre qué ofrece el municipio a sus niños y niñas durante el verano, la respuesta pública no aparece por ningún lado. Y esa ausencia pesa más precisamente porque hablamos de un municipio que sí sabe organizar el verano cuando el destinatario es el visitante. El problema es que no parece hacerlo con la misma claridad cuando el destinatario es su propia gente.

El municipio turístico que olvida a sus familias

En San Bartolomé de Tirajana el verano está perfectamente organizado para quien viene de fuera. Hay camas turísticas, servicios, restauración, ocio, playas, eventos y una maquinaria económica que no se detiene. Pero para muchas familias residentes, especialmente las que trabajan en hostelería, comercio, limpieza, restauración, transporte, mantenimiento o atención turística, el verano puede convertirse en una carrera de obstáculos.

Porque cuando terminan las clases, no terminan los turnos. No termina el alquiler. No termina la jornada laboral. Lo que termina es el colegio, y con él desaparece durante semanas una parte esencial de la organización familiar. Ahí es donde una administración seria debe aparecer. No con una foto, no con una frase redonda, no con un evento de escaparate, sino con una política pública concreta.

Y aquí la crítica debe tener nombre político. Marco Aurelio Pérez no puede presentarse como el alcalde que quiere convertir San Bartolomé de Tirajana en un lugar para vivir mientras su gobierno no ofrece una respuesta clara a una necesidad tan básica. Más aún cuando las áreas de Juventud y Educación forman parte del espacio de gestión vinculado a su propio bloque político, con Elena Álamo Vega como responsable del área de gobierno y Pino Esther Delgado Sánchez como concejala delegada directa de Cultura, Juventud y Educación.

Decir que el municipio no ha estado a la altura de la realidad durante mucho tiempo puede sonar a ejercicio de autocrítica. Pero cuando quien lo dice lleva años formando parte central de esa realidad política, la frase deja de ser una confesión valiente y empieza a parecer una coartada tardía. Porque no basta con reconocer que el municipio no estuvo a la altura. Hay que explicar por qué no lo estuvo, quién tenía la responsabilidad de levantarlo y por qué cuestiones tan básicas como la conciliación familiar sigue sin ocupar el lugar que merecen.

Vivir no es solo dormir en el municipio

San Bartolomé de Tirajana necesita vivienda, obvio que sí, al igual que el resto del Estado y el archipiélago. Necesita rehabilitación urbana, también. Necesita proyectos estratégicos, por supuesto. Vivir en un municipio es poder criar, trabajar, estudiar, desplazarse, cuidar, descansar y participar sin sentir que todo depende del bolsillo privado o de la suerte familiar.

Por eso el debate sobre los campamentos de verano no es un asunto menor. No hablamos de entretener niños para llenar unas semanas. Hablamos de igualdad de oportunidades, de infancia, de conciliación, de arraigo y de vida local. Hablamos de si San Bartolomé de Tirajana quiere ser solo un gran escaparate turístico o si de verdad quiere ser un municipio habitable para quienes lo sostienen todos los días.

La pregunta final es tan simple que incomoda. Si Agüimes puede, si Las Palmas de Gran Canaria puede, si Arucas puede, si Mogán ha podido, si Santa Lucía de Tirajana lo trabaja, ¿por qué San Bartolomé de Tirajana no aparece con una oferta pública visible para sus menores en verano?

Quizá la respuesta esté en esa costumbre tan local de confundir desarrollo con cemento, gestión con anuncio y vida con campaña institucional. Pero los niños no pasan julio y agosto dentro de un plan estratégico. Y un municipio no se convierte en lugar para vivir por repetirlo en un micrófono. Se convierte en lugar para vivir cuando, al llegar el verano, las familias saben que su ayuntamiento también ha pensado en ellas.

Compártelo ...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Comentarios: 0

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.