Bernardo Herrera, visionario de Tauro, celebra 100 años rodeado del municipio que ayudó a construir

El neurocirujano vasco que impulsó el desarrollo de Tauro cumple un siglo de vida en su hogar de Mogán
Bernardo Herrera Uricoechea, figura clave en el desarrollo urbanístico y social de Tauro, en el municipio de Mogán, celebró el pasado sábado 24 de enero su 100 cumpleaños en su domicilio, acompañado por su familia y representantes institucionales del Ayuntamiento. El encuentro sirvió como reconocimiento a una vida ligada al progreso del sur de Gran Canaria y a la consolidación de una comunidad diversa y sostenible.
Un siglo de vida ligado a Tauro y al sur de Gran Canaria
Bernardo Herrera Uricoechea, natural del País Vasco, alcanzó el centenario rodeado de sus seres queridos y de autoridades municipales, en un ambiente cercano y cargado de simbolismo. La celebración tuvo lugar en su vivienda de Tauro, una urbanización cuya historia y desarrollo están estrechamente vinculados a su figura desde los años sesenta.
Durante el encuentro, la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, destacó el papel de Herrera como visionario y promotor de Tauro, recordando que fue él quien adquirió los terrenos que hoy conforman esta zona del municipio cuando apenas existían infraestructuras, apostando por su potencial climático y territorial en un momento clave para el desarrollo turístico del sur de la isla.
De la neurocirugía europea a echar raíces en Mogán
La trayectoria vital de Bernardo Herrera estuvo marcada por su profesión de neurocirujano, que lo llevó a ejercer en distintos países europeos. Sin embargo, decidió establecerse definitivamente en Gran Canaria, primero en la capital y posteriormente en Mogán, donde abrió un consultorio médico y comenzó a invertir en el desarrollo de Tauro.
Este proyecto vital lo compartió con su esposa, Ana Herrera, natural de Suecia, quien lleva más de cincuenta años residiendo en el municipio y afirmó sentirse plenamente integrada en la vida canaria. Su vinculación con Mogán también fue institucional, ya que trabajó para el Ayuntamiento en el área de Turismo durante los años noventa, representando al municipio en ferias internacionales en Londres, Alemania y Madrid, gracias a su dominio del inglés, el sueco y el español.
Reconocimiento institucional y memoria compartida
Durante la visita, la alcaldesa de Mogán subrayó el carácter humano del encuentro y el buen estado de salud del centenario, señalando la emoción que supuso recordar momentos del pasado vinculados a su propia infancia y a la evolución del municipio. Junto a ella estuvieron presentes la concejala de Presidencia, Tania Alonso, y la concejala de Mayores, Yaiza Llovell.
Las representantes municipales trasladaron su reconocimiento tanto a Bernardo Herrera como a su familia, poniendo en valor la contribución de ambos a la proyección de Mogán como un municipio abierto, multicultural y vinculado a un desarrollo ordenado.
Una comunidad diversa como legado
Por su parte, el cumpleañero agradeció el respaldo recibido a lo largo de los años por parte del pueblo de Mogán y sus instituciones, destacando el papel de la comunidad en la consolidación de Tauro como un espacio de convivencia y respeto. Recordó cómo la zona, conocida antiguamente como El Lechugal, era prácticamente un territorio sin desarrollar y hoy se ha convertido en un referente donde conviven personas de distintas nacionalidades en armonía con el entorno.
Acompañado por dos de sus hijos —tuvo cuatro—, nietos y nietas, Bernardo Herrera compartió además su visión sobre la longevidad, atribuyendo su larga vida a una combinación de equilibrio, actitud positiva, buena genética y el valor de estar bien rodeado. Con humor, concluyó que el centenario llegó “sin darse cuenta”.


