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Julio González Padrón
Julio González Padrón, marino mercante y escritor teldense (foto: santacruzmipuerto.com)

“¿Existen culpables?”

Lo que está ocurriendo en Gran Ganaria sí que es grave, muy grave.

Toda la reforestación pública y privada que se ha venido desarrollado desde los años 50 en la época de cuando, un caballero, como fue don Diego Cambrelen Mesa era vicepresidente Cabildo, que desarrolló entre otras muchas buenas cosas, una labor extraordinaria con la repoblación de pinos canarios a lo que acompañó la regeneración espontánea de los laureles y otras especies de antaño, como los castaños y nogales al zoco del abandono del campo por el desarrollo turístico.

Hoy toda esa labor se ha ido al traste en una parte muy importante porque el actual Cabildo de Gran Canaria confundió “reforestación” con expulsión de los agricultores, ganaderos y del pastoreo, siguiendo los dictados de unos “progres ecologistas” que no tienen ni idea de cómo es el campo canario.

Sus conocimientos son incompatibles y muy incompatibles con la realidad .

Pero es que además en los últimos años ha ido a peor, el Cabildo ha organizado las matanzas de las cabras salvajes como si fueran enemigos de la naturaleza.

Ellas se comen toda la maleza y todo lo que pillan, hasta papeles, pero no los pinos ni los laureles, eso no les gusta y lo saben bien los pastores, pero no los enteradillos de los mal llamados ecologistas de salón que solo les interesa el despacho y enchufe en la Administración insular.

Habrá que contar de nuevo con las cabras, con la ovejas, con las vacas, con los borricos y sobre todo con los ganaderos, con los agricultores y pastores, para volver a empezar haciendo las cosas como “los blancos”, contando con los expertos canarios de toda la vida y no de esos de “pá fuera” que traen un título y un carnet político bajo el brazo, pero que no aportan nada más, y mandar a los ignorantes ecologistas y a los políticos analfabetos al carajo, que queda más lejos aún.

Hasta el Padre Baez tenía razón; él lo anunció en sus videos repetidas veces. Es público y notorio que él le tiene la guerra declarada al presidente del Cabildo, Antonio Morales, por todo y sobre todo por matar a las cabras.

¿Tendrá ahora los arrestos suficientes el Sr. Morales para admitiendo error y parte de culpa por la aplicación de políticas de “no conservación del monte”, dimitir y largarse de nuevo para la Villa de Agüimes?

No lo creo, porque para hacerlo hay que tener algo de lo que él como la mayor parte de la clase política actual carece… “honestidad política y social”

¡Váyase ya señor Morales!

Source:Julio González Padrón
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