El alquiler se come ya el 57% del sueldo en Las Palmas y agrava la crisis de vivienda en Canarias

- Canarias se sitúa entre las comunidades donde alquilar una vivienda exige más de la mitad del salario bruto
- La provincia de Las Palmas aparece entre las diez con mayor esfuerzo económico para pagar una renta en España
El acceso a la vivienda vuelve a situarse como uno de los grandes problemas sociales y económicos de Canarias. El alquiler absorbe ya el 57% del salario bruto medio en la provincia de Las Palmas y el 56% en el conjunto del Archipiélago, según el estudio “Relación de salarios y vivienda en alquiler en 2025”, elaborado por Fotocasa Research a partir de datos salariales de InfoJobs y precios del Índice Inmobiliario Fotocasa.
El informe refleja una brecha creciente entre los sueldos y el coste de la vivienda. Mientras los salarios avanzan de forma moderada, los alquileres continúan presionando la economía de los hogares. En España, el esfuerzo medio para pagar una vivienda en alquiler de 80 metros cuadrados alcanzó el 50% del salario bruto en 2025, tres puntos más que el año anterior. En Canarias, la situación es aún más exigente y se coloca por encima de la media nacional.
Las Palmas, entre las provincias donde más pesa el alquiler
La provincia de Las Palmas figura entre las diez provincias españolas donde más salario se destina al pago del alquiler. El estudio estima que una vivienda de 80 metros cuadrados supone una renta mensual media de 1.264 euros, frente a un salario bruto mensual medio de 2.201 euros. Ese desequilibrio sitúa el esfuerzo económico en el 57% del sueldo bruto.
La cifra supera ampliamente el umbral del 30% que suele tomarse como referencia para considerar razonable el esfuerzo destinado a vivienda. En la práctica, esto significa que muchas familias, jóvenes y trabajadores destinan más de la mitad de sus ingresos brutos solo a pagar el alquiler, sin contar suministros, alimentación, transporte, cuidados, estudios u otros gastos básicos.
En Santa Cruz de Tenerife, el esfuerzo también es elevado, con un 54% del salario destinado al alquiler. Esta realidad confirma que el problema no se concentra en una sola isla ni en una única provincia, sino que afecta al conjunto del mercado residencial canario.
Canarias, quinta comunidad con mayor presión sobre los inquilinos
Por comunidades autónomas, Canarias se sitúa entre los territorios donde alquilar resulta más difícil para la población trabajadora. El Archipiélago aparece por detrás de Madrid, Cataluña, Baleares y País Vasco, pero por encima de otras comunidades con mercados también tensionados.
El dato canario es especialmente relevante porque combina salarios más bajos que en otras regiones con precios de alquiler muy elevados. Según el estudio, el alquiler mensual estimado para una vivienda de 80 metros cuadrados en Canarias alcanza los 1.218 euros, mientras que el salario bruto mensual medio se sitúa en 2.182 euros.
Esa relación explica por qué la vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de desigualdad en las Islas. No se trata únicamente de una subida de precios, sino de una pérdida de capacidad real para acceder a un hogar sin comprometer la estabilidad económica personal o familiar.
Una crisis que golpea a jóvenes, familias y trabajadores
El encarecimiento del alquiler tiene consecuencias directas en la vida cotidiana. Retrasa la emancipación juvenil, dificulta la formación de nuevos hogares, reduce la capacidad de ahorro y obliga a muchas personas a compartir vivienda o permanecer más tiempo en casas familiares.
En zonas turísticas y urbanas de Gran Canaria, la presión resulta especialmente visible. Municipios del sur y sureste, como San Bartolomé de Tirajana, Mogán, Santa Lucía de Tirajana, Agüimes o Ingenio, conviven con una fuerte demanda residencial, el peso del empleo vinculado al sector servicios y una oferta de vivienda que no siempre responde a las necesidades de la población local.
Esta situación afecta también a trabajadores que sostienen actividades esenciales para el turismo, la hostelería, el comercio, los cuidados o los servicios públicos. El problema ya no se limita a encontrar vivienda, sino a poder pagarla sin quedar económicamente asfixiado.
Los alquileres suben mucho más que los salarios
El estudio señala que en 2025 los salarios medios ofertados crecieron un 1% en España, mientras que el precio de la vivienda en alquiler aumentó un 6,9%. Esa diferencia resume una de las claves del problema: los ingresos avanzan a un ritmo muy inferior al de los precios de la vivienda.
En términos nacionales, el alquiler medio de una vivienda de 80 metros cuadrados se situó en 1.136 euros al mes, con un salario bruto mensual medio de 2.278 euros. En Canarias, el alquiler estimado es superior a la media española, mientras que el salario medio es inferior, lo que agrava el esfuerzo que deben realizar los hogares.
La consecuencia es una pérdida de margen económico. Cuando el alquiler consume la mitad del salario, el ahorro se reduce, cualquier imprevisto pesa más y el acceso a una vivienda en propiedad queda cada vez más lejos para una parte importante de la población.
Un problema social con impacto en el sur de Gran Canaria
La vivienda se ha convertido en uno de los grandes debates públicos de Canarias. En el sur de Gran Canaria, donde conviven residentes, trabajadores desplazados, actividad turística y una demanda inmobiliaria creciente, el acceso al alquiler es una preocupación cada vez más presente.
La falta de vivienda asequible afecta a la cohesión social y también al funcionamiento económico de los municipios. Si los trabajadores no pueden vivir cerca de sus empleos, aumentan los desplazamientos, se tensiona la movilidad y se debilita la vida comunitaria en los barrios.
El dato del 57% en Las Palmas confirma que la crisis del alquiler no es una percepción aislada, sino una realidad medible. La vivienda se ha convertido en una barrera para desarrollar un proyecto de vida en condiciones dignas.
El alquiler marca la agenda pública en Canarias
El informe de Fotocasa e InfoJobs sitúa a Canarias en el centro del debate sobre vivienda, salarios y coste de vida. La presión del alquiler supera ya con claridad los niveles considerados asumibles y coloca a miles de hogares ante una situación de vulnerabilidad económica.
La pregunta de fondo no es solo cuánto cuesta alquilar, sino quién puede permitírselo. En una provincia como Las Palmas, donde el alquiler medio de una vivienda tipo supera los 1.200 euros mensuales, el acceso a la vivienda exige respuestas que combinen oferta residencial, regulación, vivienda pública, protección del alquiler habitual y políticas salariales.
Canarias empieza una nueva etapa en la que la vivienda ya no puede analizarse únicamente como un producto de mercado. Para muchas personas, se ha convertido en el principal obstáculo para vivir, trabajar y construir futuro en su propia tierra.


