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Vecinos alertan del deterioro de un muro en Playa del Inglés

  • Propietarios de los Apartamentos Las Isas aseguran que llevan cerca de tres años intentando que el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana aclare la titularidad del muro y actúe ante su deterioro.
  • El elemento protege unas escaleras entre la avenida 8 de Marzo y el entorno del Centro Comercial Sandía, donde los residentes advierten de una falta de mantenimiento que podría poner en riesgo la seguridad de los transeúntes.

Vecinos de los Apartamentos Las Isas, situados en el número 13 de la avenida 8 de Marzo de Playa del Inglés, denuncian el deterioro de un muro situado junto a una escalera de uso público y aseguran que llevan cerca de tres años intentando obtener una respuesta del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana sobre quién es responsable de su mantenimiento y qué actuación está prevista.

La preocupación no parte únicamente del estado visual de la estructura. Los residentes aseguran que el muro actúa como elemento de protección frente a un pronunciado desnivel existente entre el paseo superior y la urbanización y temen que el deterioro continúe avanzando hasta provocar un accidente.

Maspalomas News ha recogido este martes el testimonio de Jorge Rodríguez, propietario afectado y ha podido comprobar visualmente la existencia de zonas deterioradas, grietas, pérdida de material y desperfectos en diferentes puntos del muro.

Una pregunta aparentemente sencilla que sigue sin respuesta

Los Apartamentos Las Isas fueron construidos, según explican sus propietarios, en 1969. Actualmente la comunidad está formada por alrededor de once propietarios y unas quince viviendas y ha acometido una reforma integral de sus instalaciones privadas.

Sin embargo, existe un elemento sobre el que aseguran no poder intervenir. El muro colindante con la urbanización que acompaña a las escaleras que comunican el entorno del Centro Comercial Sandía con la avenida 8 de Marzo y, desde allí, con la zona de Playa del Inglés.

El problema comenzó hace más de cuatro años, cuando los vecinos empezaron a observar signos de deterioro. A comienzos de la actual legislatura, es decir, en 2023, trasladaron directamente la situación al área municipal de Vías y Obras. Actualmente dicha concejalía está dirigida por Araceli Armas Cruz y Eduardo Armas Herrera.

Los propietarios sostienen que su petición inicial era especialmente sencilla, simplemente querían saber si el muro era de titularidad pública o privada. La respuesta era fundamental para poder actuar.

“Si es nuestro, estamos dispuestos a arreglarlo”

Los afectados aseguran que nunca han pretendido descargar necesariamente sobre la administración el coste de una actuación que pudiera corresponderles. Al contrario. Según explican a Maspalomas News, si se acreditara que el muro pertenece a la comunidad, los propietarios estarían dispuestos a plantear una derrama y asumir su reparación.

Pero intervenir sin conocer previamente la titularidad les genera una dificultad evidente, porque si el muro forma parte del espacio público municipal, una comunidad privada no puede decidir unilateralmente modificar o reconstruir una infraestructura pública.

Por ello, insisten en que durante meses reclamaron una contestación que les permitiera conocer algo tan básico como quién tiene la responsabilidad sobre la estructura. Aseguran que esa respuesta nunca llegó.

De Vías y Obras a Urbanismo

Tras aproximadamente un año y medio sin obtener una aclaración, los vecinos decidieron acudir al área de Urbanismo para intentar determinar, a través del planeamiento y de la documentación municipal, la titularidad del paseo y del propio muro.

Según el relato trasladado a este periódico, desde Urbanismo se promovió entonces una instancia dirigida al departamento de Vías y Obras para que quedara constancia administrativa de la situación y se analizara la posible actuación.

Los propietarios aseguran que ha transcurrido aproximadamente otro año desde aquel trámite y que continúan sin una respuesta definitiva. La cuestión deja de limitarse al estado de conservación de una pared ¿por qué después de varios avisos y gestiones administrativas los propietarios siguen sin conocer siquiera quién debe hacerse cargo del muro?

El riesgo que preocupa a los vecinos

Las imágenes recogidas por Maspalomas News muestran diferentes puntos en los que el revestimiento y parte del material presentan un deterioro visible. Pero existe otro elemento que inquieta especialmente a los residentes.

El muro funciona como protección lateral frente al desnivel existente junto a las escaleras. Los vecinos estiman que en algunos puntos la caída podría alcanzar aproximadamente entre 15 y 20 metros hacia la zona inferior y aseguran que existen tramos en los que la protección ronda únicamente los 60 centímetros.

Como referencia, la normativa estatal vigente para los espacios públicos urbanizados establece que, en desniveles superiores a 55 centímetros o cuando exista riesgo de caída, deben existir elementos de protección. La Orden TMA/851/2021 establece alturas mínimas de 90 centímetros cuando el desnivel protegido es inferior a seis metros y de 1,10 metros cuando supera esa altura, además de exigir estabilidad y resistencia suficientes.

El Código Técnico de la Edificación recoge igualmente, con carácter general, alturas mínimas de 90 centímetros para determinados desniveles y de 1,10 metros cuando la diferencia de cota supera los seis metros.

El temor no es solo caer desde el paseo

Los propietarios plantean dos escenarios.

El primero es una posible caída desde el paseo si una persona pierde el equilibrio, especialmente un menor, una persona mayor o cualquier peatón que pudiera apoyarse en una zona deteriorada de la protección.

El segundo está justo debajo.

Parte del muro se encuentra sobre el espacio interior de la urbanización, por lo que los vecinos temen que el desprendimiento de algún fragmento pueda alcanzar las zonas de tránsito de los Apartamentos Las Isas.

No consta que se haya producido hasta el momento un accidente de esas características, pero los residentes consideran que precisamente el objetivo del mantenimiento preventivo debe ser evitar tener que intervenir después de que se produzca.

Tres años esperando una respuesta: ¿quién debe actuar?

La denuncia vecinal llega además en un momento en el que la concejalía de Vías y Obras mantiene diferentes actuaciones de mantenimiento y reasfaltado en varios puntos del municipio. Durante septiembre, el propio Ayuntamiento ha comunicado obras promovidas por el área dirigida por Araceli Armas y Eduardo Armas en El Patronato, El Tablero, El Lomo de Maspalomas y San Fernando.

Precisamente por ello, los afectados cuestionan que una situación que aseguran haber comunicado reiteradamente durante años continúe sin una respuesta clara. Mientras el Ayuntamiento anuncia nuevas actuaciones para renovar pavimentos y mejorar distintos espacios públicos, los propietarios de Las Isas sostienen que siguen esperando algo mucho más elemental: saber quién es responsable de un muro deteriorado y qué medidas se van a adoptar para garantizar la seguridad de quienes transitan por la zona.

La situación abre además un debate sobre las prioridades en el mantenimiento de uno de los principales enclaves turísticos del municipio. Playa del Inglés forma parte de la principal área turística de San Bartolomé de Tirajana y, para los vecinos, resulta difícil entender que un elemento situado en pleno espacio urbano pueda permanecer durante años en estas condiciones mientras se suceden intervenciones de mejora en otros puntos del municipio.

Los afectados consideran que la falta de respuesta refleja una gestión deficiente por parte del área de Vías y Obras y reclaman explicaciones tanto a sus responsables como al gobierno municipal que preside Marco Aurelio Pérez. No piden, insisten, que se determine de antemano quién debe asumir económicamente la reparación, sino que la administración haga lo que llevan años reclamando: inspeccionar la situación, esclarecer la titularidad y determinar quién debe actuar.

Porque la cuestión ya no es únicamente estética. Si existe un posible riesgo para los peatones y para los propios residentes, la pregunta que queda sobre la mesa es inevitable: ¿por qué una administración necesita años para determinar quién debe responsabilizarse de un muro situado junto a un espacio de tránsito público?

La mejora de calles, asfaltados y alumbrado forma parte del mantenimiento ordinario que corresponde a cualquier administración local. Pero esa política de mejora del espacio público pierde parte de su sentido si al mismo tiempo existen reclamaciones vecinales sobre posibles situaciones de riesgo que permanecen, según denuncian los afectados, sin una respuesta durante años.

En un destino turístico de la dimensión de Maspalomas Costa Canaria, el mantenimiento tampoco es únicamente una cuestión de imagen. Es una cuestión de seguridad, conservación del espacio público y capacidad de respuesta de la administración ante sus vecinos.

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