La vivienda en Canarias supera los 3.000 €/m² y evidencia un déficit estructural de más de 20.000 viviendas

- El mercado residencial en Canarias se tensiona por la falta de oferta frente a una demanda creciente impulsada por población extranjera
- Las Palmas lidera el desequilibrio del mercado mientras Tenerife muestra mayor dinamismo promotor y compradores más solventes
El mercado de la vivienda en Canarias atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión estructural, con precios que ya superan los 3.000 euros por metro cuadrado y un déficit acumulado de más de 20.000 viviendas. Así lo recoge el último análisis presentado por Metrovacesa, que sitúa al archipiélago como uno de los territorios más condicionados por la combinación de limitaciones físicas y una demanda creciente sostenida en el tiempo.
Un territorio limitado y una demanda en aumento marcan el mercado
El principal factor que explica la situación actual es el propio límite físico del territorio insular, que condiciona la disponibilidad de suelo y, por tanto, la capacidad de construir nueva vivienda. En los últimos cuatro años se han creado cerca de 39.000 nuevos hogares en Canarias, mientras que la oferta de vivienda nueva apenas ha alcanzado las 14.000 unidades.
Este desajuste implica que la producción actual solo cubre en torno al 36% de la demanda real, muy por debajo de la media nacional. Como consecuencia, el déficit estructural supera ya las 20.000 viviendas, en un contexto donde la demanda continúa creciendo, impulsada principalmente por población extranjera que lidera la creación de nuevos hogares.
Precios al alza: subidas de hasta el 11,4% interanual
El impacto directo de este desequilibrio se refleja en los precios. En la provincia de Las Palmas, el valor medio de la vivienda alcanza los 3.012 €/m², con un incremento interanual del 11,4% y una subida acumulada del 57,8% desde 2019.
Por su parte, en Santa Cruz de Tenerife, los precios son aún más elevados, situándose en 3.435 €/m². Además, esta provincia registra la mayor revalorización acumulada del archipiélago, con un crecimiento del 91,2% en los últimos años.
Las Palmas, epicentro del desequilibrio residencial
El informe identifica a la provincia de Las Palmas como el principal foco de tensión del mercado. En este territorio, la oferta ha cubierto solo el 61,2% de la demanda en los últimos años, generando un déficit superior a las 12.000 viviendas.
Este escenario se produce en paralelo a un fuerte crecimiento demográfico, con un aumento de casi 49.000 personas desde 2021, impulsado mayoritariamente por población extranjera. Además, la creación de hogares ha superado ampliamente las previsiones iniciales.
En el ámbito financiero, se observa un incremento del 30% interanual en la firma de nuevas hipotecas, lo que refleja una mayor presencia de compradores de primera vivienda con menor capacidad de ahorro previo. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de ampliar la oferta de vivienda accesible, especialmente ante la ausencia de vivienda protegida en el periodo analizado.
Tenerife: más actividad promotora y demanda con mayor poder adquisitivo
En contraste, la provincia de Santa Cruz de Tenerife presenta un mayor dinamismo en la promoción de vivienda nueva. El número de visados de obra ha crecido significativamente, superando incluso los niveles medios nacionales en comparación con periodos anteriores.
Sin embargo, este aumento de la actividad no ha sido suficiente para reducir el déficit, que supera las 10.000 viviendas. A diferencia de Las Palmas, el perfil del comprador en Tenerife muestra una mayor capacidad económica, con un 40% de las operaciones realizadas sin financiación hipotecaria.
Además, el peso del comprador extranjero alcanza el 35,8% de las transacciones, lo que refuerza la presión sobre el mercado y contribuye a mantener elevados los precios.
La ausencia de vivienda protegida agrava el acceso a la vivienda
Uno de los elementos comunes en ambas provincias es la escasa presencia de vivienda protegida. En el último año, apenas se han registrado 12 calificaciones provisionales en Santa Cruz de Tenerife, una cifra muy inferior a la media nacional.
Esta falta de vivienda asequible limita las posibilidades de acceso para los hogares locales, especialmente en un contexto de incremento de precios y presión demográfica constante.
Un modelo estructuralmente tensionado
El caso de Canarias refleja una realidad compleja en la que confluyen factores estructurales como la limitación del suelo, el crecimiento demográfico y una capacidad productiva insuficiente. Este escenario genera un mercado tensionado de forma sostenida, con dinámicas diferenciadas entre provincias, pero con un origen común: la dificultad para adaptar la oferta a una demanda real en continuo crecimiento.


