Onalia Bueno acusa a Pedro Sánchez de aparecer en Arguineguín “por la foto” tras años de ausencia ante la crisis migratoria

- La alcaldesa de Mogán recuerda que el muelle de Arguineguín fue durante años el símbolo del abandono institucional en la Ruta Atlántica
- La presencia del presidente del Gobierno junto al papa León XIV reabre el debate sobre la gestión estatal de la migración en Canarias
La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, ha respondido con dureza a la anunciada presencia del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en el muelle de Arguineguín con motivo de la visita del papa León XIV a Gran Canaria. La regidora sostiene que el jefe del Ejecutivo central “no ha aparecido en ocho años” por el municipio para afrontar de primera mano las consecuencias de la crisis migratoria y que ahora lo hace “por la foto”, en un enclave que quedó marcado desde 2020 como uno de los grandes símbolos del drama migratorio en Canarias.
La visita, prevista para el 11 de junio, llevará al Pontífice hasta el puerto de Arguineguín, en el municipio de Mogán, donde mantendrá un encuentro con personas migrantes, voluntarios, trabajadores humanitarios y servicios de emergencia vinculados a la atención de quienes llegan al Archipiélago a través de la Ruta Atlántica. Pedro Sánchez tiene previsto acompañar al Papa en este acto, una presencia que ha provocado la reacción de la alcaldesa moganera.
El “muelle de la vergüenza” vuelve al foco político nacional
El muelle de Arguineguín no es un lugar cualquiera en la memoria reciente de Canarias. Durante la crisis migratoria de 2020, este espacio portuario llegó a albergar a miles de personas migrantes en condiciones muy cuestionadas, hasta convertirse en lo que terminó conociéndose públicamente como el “muelle de la vergüenza”.
Aquel episodio situó a Mogán en el centro de una crisis humanitaria, política y social que afectó de manera directa a Canarias, pero especialmente a los vecinos del municipio. Durante semanas, Arguineguín soportó una presión inédita, con recursos limitados, tensión social y una sensación creciente de abandono institucional ante una situación que superaba claramente las capacidades de una administración local.
Onalia Bueno fue entonces una de las voces más críticas con el Gobierno de España. La alcaldesa denunció públicamente la situación del muelle, reclamó soluciones urgentes y acusó al Ejecutivo central de haber permitido que un problema de dimensión estatal y europea terminara recayendo sobre un municipio turístico del sur de Gran Canaria.
Onalia Bueno reivindica su papel ante el Gobierno de Sánchez
La alcaldesa ha recordado en distintas ocasiones que fue la presión ejercida desde Mogán la que obligó a elevar el problema migratorio del muelle de Arguineguín a la agenda estatal. Para Bueno, la situación vivida en 2020 no fue solo una emergencia humanitaria, sino también una muestra de falta de previsión, coordinación y respuesta por parte del Gobierno de España.
En ese contexto, la presencia de Pedro Sánchez junto al papa León XIV ha sido interpretada por la regidora como un gesto tardío. Según su planteamiento, el presidente del Gobierno no acudió al municipio cuando Arguineguín sufría en primera línea las consecuencias de la crisis migratoria, pero sí lo hace ahora en un acto de fuerte repercusión internacional.
La crítica de Bueno se resume en una idea clara: Sánchez llega al muelle cuando hay cámaras, autoridades y una visita histórica del Pontífice, pero no lo hizo cuando los vecinos de Mogán, los servicios públicos, los cuerpos de seguridad, los trabajadores humanitarios y el propio Ayuntamiento reclamaban una respuesta efectiva ante el colapso del puerto.
Una visita con carga humanitaria, pero también política
La visita del papa León XIV al muelle de Arguineguín tendrá un marcado carácter humanitario. El acto pondrá el foco en las personas migrantes que han arriesgado su vida en la Ruta Atlántica, en quienes han fallecido en el mar y en el trabajo de voluntarios, pescadores, servicios de emergencia y entidades sociales que han estado en primera línea de la atención.
Sin embargo, la presencia del presidente del Gobierno introduce también una lectura política inevitable. Arguineguín fue durante años una herida abierta para Canarias y un símbolo de las dificultades del Estado para gestionar de forma digna, ordenada y eficaz la llegada de personas migrantes a las Islas.
Canarias, la Ruta Atlántica y una herida aún abierta
La Ruta Atlántica continúa siendo una de las vías migratorias más peligrosas hacia Europa. Canarias ha vivido durante los últimos años un incremento de llegadas por mar, con episodios especialmente duros en islas como Gran Canaria, El Hierro, Lanzarote y Fuerteventura.
En ese escenario, el muelle de Arguineguín representa mucho más que un punto portuario. Es el símbolo de una crisis que puso a prueba la capacidad de respuesta del Estado, la solidaridad de la sociedad canaria y la resistencia de un municipio que se vio obligado a convivir con una emergencia humanitaria de dimensión internacional.
La visita del papa León XIV puede contribuir a proyectar un mensaje de humanidad, memoria y dignidad. Pero la respuesta de Onalia Bueno introduce otra lectura: la necesidad de que esa imagen no oculte las responsabilidades políticas ni el abandono que, según la alcaldesa, sufrió Mogán durante los años más duros de la crisis migratoria.


