Gran Canaria da el paso decisivo hacia el Mundial 2030 con la licitación de la reforma del Estadio

- El Cabildo impulsa una inversión de 174,7 millones para transformar el recinto en un estadio moderno, sostenible y preparado para grandes eventos
- El proyecto “La Nube” ampliará el aforo hasta 44.020 espectadores, incorporará una nueva cubierta y adaptará el estadio a los estándares del fútbol profesional
La reforma integral del Estadio de Gran Canaria ha dado un paso decisivo con la publicación de la licitación de las obras de ampliación y modernización del recinto deportivo. El proyecto, impulsado por el Cabildo de Gran Canaria a través del Instituto Insular de Deportes, cuenta con una inversión de 174,7 millones de euros y permitirá transformar el principal estadio de la isla en una infraestructura de referencia internacional, adaptada al fútbol profesional y preparada para afrontar el Mundial de Fútbol de 2030.
Gran Canaria mueve ficha para ser sede del Mundial 2030
Gran Canaria avanza en uno de los proyectos deportivos, urbanos y económicos más relevantes de los próximos años. La publicación de la licitación de la reforma integral del Estadio de Gran Canaria marca un paso clave para modernizar el recinto y reforzar la aspiración de la isla como sede del Mundial de Fútbol de 2030.
La actuación, promovida por el Cabildo de Gran Canaria a través del Instituto Insular de Deportes, contempla una inversión de 174,7 millones de euros. El objetivo es convertir el estadio en una instalación moderna, sostenible, accesible y adaptada a las exigencias del deporte profesional, con capacidad para acoger grandes eventos deportivos y culturales.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, aseguró que “publicamos y adjudicaremos seguidamente la obra para que su inicio sea inmediato”, y añadió que “la transparencia y la agilidad serán claves”.
La reforma se enmarca en una estrategia insular que no solo mira al fútbol, sino también a la proyección internacional de Gran Canaria, al turismo de eventos, a la actividad económica vinculada a los grandes espectáculos y a la renovación de una infraestructura situada en la capital de la isla.
“La Nube”, el proyecto que cambiará la imagen del estadio
El proyecto elegido para transformar el Estadio de Gran Canaria se denomina “La Nube” y ha sido diseñado por el estudio L35 Architects, ganador del concurso internacional de ideas convocado para definir el futuro del recinto.
La propuesta contempla una intervención integral que modificará la imagen del estadio, mejorará su relación con el entorno urbano y elevará la experiencia de los aficionados. Entre las principales actuaciones previstas figuran la construcción de una nueva cubierta, mejoras estructurales, la renovación completa de las instalaciones, el incremento de la accesibilidad, el refuerzo de la seguridad y la adaptación a los estándares exigidos por el fútbol profesional.
Uno de los cambios más relevantes será la ampliación del aforo. El estadio pasará de los actuales 32.418 espectadores a 44.020, una capacidad que permitirá adaptar el recinto a las necesidades de grandes competiciones internacionales.
El consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria y responsable del Instituto Insular de Deportes, Aridany Romero, destacó que “la reforma del Estadio de Gran Canaria es un proyecto colectivo que ha contado con la implicación de instituciones, representantes políticos, empresarios, medios de comunicación y de la sociedad civil”. Romero subrayó que todos comparten “la ilusión de que Gran Canaria sea una de las sedes del Mundial de Fútbol de 2030 y de recibir a las mejores selecciones del mundo”.
Una obra organizada en tres fases
La remodelación del Estadio de Gran Canaria se desarrollará en tres fases. La primera corresponde a los trabajos de demolición ya iniciados, que avanzan conforme al calendario previsto. En este sentido, Aridany Romero señaló que las actuaciones en la Torre Este “encaran ya su recta final”, lo que permitirá seguir avanzando en uno de los proyectos estratégicos del actual grupo de gobierno insular.
La segunda fase es la que ahora sale a licitación y corresponde al contrato para la ejecución de las obras de reforma integral. Todas las actuaciones se realizarán mediante un único contrato, con el objetivo de garantizar la coordinación técnica y la integración adecuada de todos los elementos del proyecto.
Romero explicó que, “desde que iniciamos todo el proceso en 2022, se ha mantenido un trabajo coordinado con los principales agentes implicados para asegurar que todos los parámetros técnicos, constructivos y de calidad respondan a los máximos estándares exigidos para una infraestructura de estas características”.
La tercera fase se licitará una vez concluyan los trabajos de construcción y estará centrada en la incorporación de las tecnologías que equiparán el futuro estadio. Esta decisión busca garantizar que los sistemas tecnológicos instalados estén actualizados y no queden obsoletos antes de la puesta en marcha definitiva del recinto.
Tecnología, conectividad y sostenibilidad para un estadio del siglo XXI
Durante los últimos años, representantes del Instituto Insular de Deportes han visitado algunos de los principales estadios reformados de España, entre ellos el Santiago Bernabéu, el Riyadh Air Metropolitano, Anoeta y Son Moix. El objetivo ha sido conocer de primera mano las soluciones más innovadoras aplicadas en infraestructuras deportivas de primer nivel.
Antonio Morales destacó que el análisis de distintos estadios, obras y empresas de múltiples sectores “ha sido fundamental porque hemos podido estudiar los errores cometidos por otros para no repetirlos”. El presidente insular defendió que el proceso se está desarrollando con prudencia y planificación, “siempre velando por el buen uso y el destino adecuado de los recursos públicos”.
El futuro estadio incorporará una red de comunicaciones avanzada, cobertura Wi-Fi de alta densidad, sistemas de datos para ofrecer servicios digitales a los aficionados, iluminación LED de última generación y un nuevo videomarcador adaptado a las exigencias de los grandes eventos deportivos internacionales.
Morales recordó también la recomendación de la FIFA de no adjudicar ciertos componentes tecnológicos hasta 2028 para evitar la obsolescencia. Por ello, explicó que en la adjudicación definitiva se aplicará la baja que se produzca en la obra de forma selectiva, separando lo que se puede ejecutar ahora de aquello que debe esperar. “No queremos tecnología caduca ni recursos mal invertidos”, afirmó.
La sostenibilidad será otro de los ejes principales del proyecto. La reforma aspira a alcanzar la calificación energética A y el mínimo de emisiones, incorporando soluciones de eficiencia energética y sistemas de energías renovables. Con ello, el Estadio de Gran Canaria busca convertirse en una referencia nacional en infraestructuras deportivas sostenibles.
La reducción del plazo de obra también contará en la adjudicación
La licitación se realizará mediante un procedimiento abierto sujeto a regulación armonizada europea, conocido como SARA, con el objetivo de garantizar la máxima concurrencia, transparencia y libre competencia entre las empresas interesadas.
El contrato no se resolverá exclusivamente por precio. La oferta económica tendrá un peso del 45% en la valoración, pero se aplicará un sistema basado en la mejor relación calidad-precio. Los criterios objetivos supondrán el 75% de la puntuación total e incluirán, además de la oferta económica, la reducción de los plazos de ejecución y mejoras técnicas en elementos clave como la cubierta, las fachadas o las butacas VIP.
El 25% restante corresponderá a criterios de calidad técnica. Se valorarán aspectos como la metodología constructiva, la planificación de la obra, la gestión de riesgos, la coordinación de los trabajos y las medidas específicas de seguridad y sostenibilidad propuestas por las empresas licitadoras.
Estos criterios serán evaluados por un Comité de Expertos ajeno al órgano de contratación, formado por personal técnico relacionado con el objeto del contrato: dos arquitectos, un ingeniero industrial, un ingeniero de caminos, canales y puertos, y un técnico jurídico especialista en contratación pública.
Una vez adjudicadas las obras, el plazo de ejecución previsto será de 36 meses. No obstante, la reducción del plazo hasta los 30 meses será un criterio de adjudicación susceptible de valoración, por lo que las empresas que propongan acortar los tiempos podrán obtener mayor puntuación.
Un proyecto con impacto deportivo, económico y social
La reforma del Estadio de Gran Canaria trasciende el ámbito estrictamente deportivo. El proyecto busca reforzar la posición de la isla en el mapa de los grandes eventos internacionales, mejorar la experiencia de los aficionados, impulsar la actividad económica vinculada al deporte y consolidar una infraestructura capaz de generar impacto cultural, turístico y social.
Aridany Romero valoró este avance como “una actuación de referencia y vanguardia para el conjunto del Archipiélago, para la isla de Gran Canaria y para la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria”. El consejero destacó que el proyecto permitirá crear “un elemento arquitectónico único, plenamente integrado en la ciudad y preparado para responder a las necesidades del siglo XXI”.
Por su parte, Antonio Morales reivindicó que esta “es la mejor manera de hacer posible el gran hito arquitectónico insular que albergará el Mundial 2030 y que impulsará la dinámica deportiva, económica, cultural y social de la isla y su capital”.
Las empresas interesadas en optar al contrato tienen de plazo hasta el martes 7 de julio, a las 12.00 horas, para presentar sus ofertas a través de la Plataforma de Contratación del Estado. Con este paso, Gran Canaria entra en una fase decisiva para transformar su principal recinto deportivo y reforzar su candidatura como escenario internacional de primer nivel.


