MasNews

La compraventa de viviendas cae un 8,9% en Canarias en marzo

  • El Archipiélago registra 2.060 operaciones y se sitúa entre las comunidades con mayores descensos interanuales del mercado residencial
  • La vivienda nueva y protegida marcan los mayores retrocesos en España mientras la falta de oferta sigue tensionando el acceso a una casa

La compraventa de viviendas en Canarias registró en marzo una caída interanual del 8,9%, muy por encima del descenso medio nacional, situado en el 2,2%. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, el Archipiélago contabilizó 2.060 operaciones durante el tercer mes del año y se colocó entre las comunidades autónomas con peor evolución del mercado inmobiliario, en un contexto marcado por la escasez de vivienda disponible, el encarecimiento del acceso residencial y la moderación de las transacciones tras un 2025 de elevada actividad.

Canarias, entre las regiones donde más cae la compraventa de viviendas

El mercado inmobiliario canario cerró marzo con un retroceso significativo en la compraventa de viviendas. Las islas registraron 2.060 operaciones, lo que supone una caída del 8,9% respecto al mismo mes del año anterior. El descenso coloca a Canarias como una de las comunidades autónomas con peor comportamiento interanual, solo por detrás de Cantabria, con una bajada del 15,4%, y País Vasco, con un retroceso del 11,6%.

La caída canaria contrasta con el dato nacional, donde la compraventa de viviendas disminuyó un 2,2% en marzo, hasta alcanzar las 61.295 operaciones. Se trata del tercer mes consecutivo de descenso en España, después de las bajadas registradas en enero y febrero, lo que confirma una fase de contención del mercado residencial durante el arranque de 2026.

El dato adquiere especial relevancia en territorios turísticos y tensionados como Canarias, donde el acceso a la vivienda se mantiene como uno de los principales problemas sociales. La reducción de operaciones no implica necesariamente una mejora en el acceso residencial, ya que el mercado continúa condicionado por la falta de oferta suficiente frente a una demanda elevada.

Un trimestre en negativo tras un año de fuerte actividad

La evolución de marzo deja un primer trimestre negativo en el conjunto del país. Entre enero y marzo, la compraventa de viviendas acumuló una caída del 2,6% respecto al mismo periodo de 2025. Este ajuste llega después de un ejercicio anterior especialmente intenso, en el que España superó las 700.000 operaciones y alcanzó cifras que no se veían desde los años previos a la crisis inmobiliaria.

Los datos reflejan un cambio de ritmo en el mercado. La actividad sigue siendo relevante, pero ya no mantiene el impulso registrado durante 2025. En febrero, la estadística del INE ya había mostrado un descenso anual del 0,5% en las compraventas de viviendas inscritas en los registros de la propiedad, con una caída del 1,6% en la vivienda nueva y del 0,2% en la usada.

En marzo, el ajuste se intensificó en el conjunto nacional. No obstante, si se compara con febrero, las operaciones crecieron un 2,7% en España, lo que muestra una recuperación mensual parcial pese al retroceso interanual. En Canarias, la evolución mensual también fue positiva, con un aumento del 4,9% respecto al mes anterior, aunque insuficiente para compensar la caída frente a marzo de 2025.

La vivienda usada resiste mientras la nueva retrocede

El comportamiento del mercado español fue desigual según el tipo de vivienda. La vivienda usada, que concentra la mayoría de las operaciones, registró un ligero aumento interanual del 0,2% en marzo, hasta alcanzar las 48.238 compraventas. Este dato supone el mayor volumen para un mes de marzo desde el inicio de la serie estadística en 2007.

La vivienda nueva, en cambio, marcó el mayor retroceso. Las operaciones cayeron un 10,2% en tasa interanual, hasta situarse en 13.057 compraventas. Este descenso prolonga una tendencia negativa que ya se venía observando en los primeros meses del año y refleja las dificultades del mercado para incorporar nueva oferta residencial.

En Canarias, las operaciones también muestran el peso dominante de la vivienda libre y usada. De las 2.060 compraventas registradas en marzo en el Archipiélago, 2.016 correspondieron a vivienda libre y solo 44 a vivienda protegida. Por antigüedad, 1.487 operaciones fueron sobre vivienda usada, frente a 573 compraventas de vivienda nueva.

La vivienda protegida mantiene un peso muy reducido

Uno de los datos más llamativos del mercado canario es el reducido peso de la vivienda protegida en las operaciones registradas. Las 44 compraventas de este tipo de vivienda en marzo evidencian una presencia muy limitada dentro del conjunto de transacciones residenciales en las islas.

A nivel nacional, la vivienda protegida también retrocedió. En marzo se registraron 3.795 operaciones de vivienda protegida, un 10,4% menos que en el mismo mes del año anterior. En el primer trimestre, este segmento acumuló una caída del 6,9%, el descenso más intenso entre los distintos tipos de vivienda analizados.

La evolución de la vivienda protegida resulta especialmente relevante en un contexto de dificultad de acceso a la vivienda para jóvenes, familias con rentas medias y bajas y residentes en zonas tensionadas. La escasez de oferta asequible sigue siendo uno de los factores que condicionan el mercado, especialmente en territorios con presión turística, crecimiento poblacional o limitación de suelo disponible.

El acceso a la vivienda sigue siendo el gran reto social

La caída de las compraventas se produce en un escenario complejo. Aunque se firmen menos operaciones, los precios continúan presionados por la falta de vivienda disponible para atender la demanda. Esta situación afecta de forma particular a Canarias, donde el mercado residencial convive con factores como la presión turística, la segunda residencia, el alquiler vacacional, el encarecimiento de las hipotecas y la dificultad de muchas familias para acceder a una vivienda habitual.

El frenazo de marzo no puede leerse únicamente como una bajada de actividad inmobiliaria. También refleja las tensiones de un mercado en el que muchas personas no consiguen acceder a una vivienda en condiciones asumibles. La reducción de compraventas puede responder tanto a una moderación de la demanda como a la falta de oferta adecuada o al encarecimiento acumulado de los últimos años.

En el caso del sur y sureste de Gran Canaria, esta realidad adquiere especial interés social y económico. Municipios turísticos, zonas residenciales en crecimiento y áreas con fuerte demanda laboral se enfrentan a un mismo desafío: garantizar que quienes viven y trabajan en el territorio puedan acceder a una vivienda digna sin quedar expulsados por la presión del mercado.

España muestra un comportamiento desigual por comunidades

El mapa autonómico de marzo dejó comportamientos muy diferentes. Castilla-La Mancha lideró los aumentos, con una subida interanual del 11,5%, seguida de Navarra, con un 8,2%, y La Rioja, con un 5,2%. En el extremo contrario se situaron Cantabria, País Vasco y Canarias, con los mayores descensos.

Entre los grandes mercados, Cataluña registró una caída del 3,5% y Madrid del 2,5%. Andalucía, pese a retroceder un 6,5%, se mantuvo como una de las comunidades con mayor volumen de operaciones, con 12.494 compraventas en marzo.

Los datos confirman que el mercado inmobiliario español entra en 2026 con señales de normalización tras un año de gran dinamismo, pero también con problemas estructurales sin resolver. En Canarias, el descenso de marzo vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la oferta disponible, la vivienda protegida, el acceso residencial y la necesidad de políticas públicas que respondan a una realidad cada vez más compleja.

Compártelo ...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Comentarios: 0

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.