Masparranda devuelve al Poblado de San Fernando el sabor y la memoria de las fiestas canarias

- La cita reunió a cientos de personas en Maspalomas con carne de cabra, papas arrugadas, música popular y convivencia vecinal
- Alejandro Marichal y Yilenia Vega destacan el papel de los vecinos en una celebración que mantiene viva la esencia canaria de San Fernando
El Poblado de San Fernando volvió a convertirse en uno de los grandes puntos de encuentro de las fiestas de Maspalomas con la celebración de Masparranda, una cita marcada por la gastronomía canaria, la música popular y la participación vecinal. La velada reunió a cientos de personas en torno a una tradición que mantiene vivo el vínculo entre generaciones, costumbres e identidad local.
La celebración volvió a latir al ritmo de las isas, folías y malagueñas, con el aroma de la carne de cabra recién hecha y el ambiente propio de las antiguas reuniones vecinales. Familias, amigos y visitantes compartieron una noche en la que El Poblado recuperó su papel como espacio de convivencia, memoria colectiva y orgullo canario dentro del programa festivo de San Fernando de Maspalomas.
Una noche de cocina tradicional, música popular y encuentro entre generaciones
Masparranda volvió a celebrarse alrededor de las mesas, de la conversación y del trabajo colectivo de los vecinos, que participaron directamente en la elaboración y el servicio de la comida. La preparación tradicional de la carne de cabra volvió a ser uno de los elementos centrales de una noche que conserva una forma de compartir transmitida de padres a hijos y estrechamente vinculada a la identidad de San Fernando.
Durante la velada se sirvieron cerca de 80 kilos de carne de cabra de Las Tirajanas, 90 kilos de carne de cochino de Tunte, más de 100 kilos de papas arrugadas, pan y siete patas de cochino. La degustación reunió a vecinos y visitantes en torno a algunos de los sabores más representativos de la cocina canaria, reforzando el carácter popular y comunitario de la celebración.
La música también tuvo un papel protagonista. Las actuaciones de Las Dunas del Sur, Parranda El Cañizo, el grupo invitado Bejeque y La Descamisá pusieron sonido a una noche en la que las tradiciones volvieron a ocupar las calles y a conectar a distintas generaciones a través del folclore.
Marichal reivindica la implicación vecinal y la esencia canaria de San Fernando
El primer teniente de alcalde, Alejandro Marichal, destacó que Masparranda representa “lo mejor de nuestro pueblo” porque mantiene viva una manera sencilla y auténtica de celebrar. Según señaló, en esta cita “no hay artificios”, sino la voluntad de compartir, sentarse juntos, escuchar música canaria y conservar unas tradiciones que forman parte de la identidad del municipio.
Marichal también puso el acento en el papel de los vecinos, cuya implicación permite que esta celebración se mantenga año tras año. “Ver cómo los vecinos siguen implicándose cada año, cocinando, sirviendo y manteniendo esta celebración, demuestra que nuestras raíces siguen muy presentes y que San Fernando conserva intacta su esencia más canaria”, afirmó.
Yilenia Vega subraya el valor emocional de una tradición que conecta generaciones
La concejala de Festejos y Eventos, Yilenia Vega, valoró el trabajo y el cariño de los vecinos para que Masparranda continúe siendo uno de los momentos más especiales de las fiestas. La edil destacó que esta celebración conserva una dimensión emocional que va más allá de la programación festiva, al recuperar la memoria de las reuniones populares y de las parrandas compartidas en la calle.
“Masparranda nos recuerda a las reuniones de antes, a las parrandas en la calle, al compartir sin prisas y al orgullo de nuestras costumbres”, señaló Vega, quien añadió que se trata de una noche capaz de conectar generaciones y mantener viva la memoria colectiva del pueblo.
Un año más, El Poblado de San Fernando se consolidó como escenario de una de las citas más queridas de las fiestas de San Fernando de Maspalomas. La combinación de música, gastronomía y convivencia vecinal volvió a demostrar que las tradiciones canarias siguen teniendo un espacio propio en el presente del municipio.


