Alquilar en Canarias exige el 126,5% del sueldo joven: solo el 15,4% logra emanciparse

- El alquiler mediano alcanza los 1.224 euros mensuales y comprar una vivienda requiere un desembolso inicial de 64.383 euros, equivalente a 5,5 años de salario íntegro.
- El Consejo de la Juventud reclama vivienda asequible y estabilidad laboral ante una situación que mantiene al 32,4% de los jóvenes canarios en riesgo de pobreza o exclusión social.
Alquilar una vivienda en solitario en Canarias exigiría a una persona joven asalariada destinar el 126,5% de su sueldo, una cantidad superior a todos sus ingresos. Así lo recoge el Observatorio de Emancipación 2025 del Consejo de la Juventud de España, cuyos resultados fueron presentados el miércoles 28 de octubre en Las Palmas de Gran Canaria. El estudio sitúa en el 15,4% la proporción de residentes de entre 16 y 29 años que vivían fuera del hogar familiar, en un contexto marcado por el encarecimiento de la vivienda y las dificultades económicas de la juventud.
Según los datos difundidos por el Consejo de la Juventud de Canarias, 56.747 personas de esa franja de edad estaban emancipadas en 2025, un 1,6% menos que el año anterior. La tasa de emancipación descendió un punto porcentual respecto a 2024.
Alquiler en Canarias: ni un sueldo completo permite vivir solo
La renta mediana de una vivienda libre en alquiler alcanzó los 1.224 euros mensuales a finales de 2025, tras un incremento interanual del 8,5%. El esfuerzo económico calculado por el Observatorio significa que una persona joven con el salario de referencia utilizado en el estudio no podría cubrir el alquiler por sí sola, incluso antes de pagar alimentación, agua, electricidad o transporte.
Por provincias, el alquiler de una vivienda completa se situaba en 1.232 euros mensuales en Las Palmas y en 1.208 euros en Santa Cruz de Tenerife. Estos importes corresponden al ámbito provincial y no constituyen precios específicos de Maspalomas u otros municipios del sur de Gran Canaria.
Compartir vivienda también supone un desembolso relevante. En Las Palmas de Gran Canaria, la renta mediana de una habitación alcanzaba los 400 euros al mes, equivalentes al 41,3% del salario joven. En Santa Cruz de Tenerife ascendía a 410 euros, el 42,4% de los ingresos de referencia.
Durante la presentación, el investigador Manuel Mejías explicó que el 46,6% de los jóvenes canarios que viven de alquiler comparte piso. Esta modalidad aumentó 13,3 puntos porcentuales respecto a 2024.
Comprar una vivienda exige ahorrar 5,5 años de sueldo íntegro
El acceso a la propiedad presenta otra barrera económica. El precio medio de la vivienda libre en Canarias alcanzó los 214.610 euros en 2025, un 13,5% más que el año anterior. La vivienda libre nueva se situó en 238.850 euros y la de segunda mano en 214.210 euros, mientras que la protegida registró un precio medio de 120.430 euros.
Según los cálculos del Observatorio, una persona joven asalariada necesitaría reunir 64.383 euros para el desembolso inicial de una vivienda libre. Esa cantidad equivale a 5,5 años de salario íntegro, bajo el supuesto de que pudiera destinar todos sus ingresos al ahorro, sin afrontar ningún otro gasto.
El coste de acceso mediante financiación hipotecaria representaría el 85,2% de su salario. El informe sitúa en 2.748 euros netos mensuales los ingresos necesarios para adquirir una vivienda libre en las condiciones analizadas.
Tener empleo tampoco garantiza escapar de la pobreza
Las dificultades de emancipación coinciden con una situación de vulnerabilidad que afecta al 32,4% de la población canaria de entre 16 y 29 años, en riesgo de pobreza o exclusión social. Entre quienes tenían empleo, la proporción era del 25,6%.
Las diferencias también aparecen según el nivel educativo. El riesgo de pobreza o exclusión social alcanzaba al 79,6% de los jóvenes con estudios primarios o inferiores, frente al 22% de quienes habían completado estudios superiores. Por sexo, afectaba al 34,3% de los hombres y al 30,5% de las mujeres.
Las prestaciones sociales contribuyen a reducir esa vulnerabilidad. Entre la población joven emancipada, la tasa de pobreza pasaría del 25,8% al 39,7% si se descontara el efecto de las ayudas recibidas.
En el conjunto de España, la tasa de emancipación juvenil se situó en el 14,5%. El Consejo de la Juventud de España también advierte de que, entre las personas jóvenes trabajadoras que viven de alquiler, el riesgo de pobreza aumenta del 25,9% al 43% después de afrontar el coste de la vivienda. Este último indicador corresponde al ámbito estatal.
Temporalidad y sobrecualificación: las dificultades del empleo juvenil
El Observatorio sitúa la tasa de empleo juvenil en Canarias en el 47,6% y la de paro en el 17,8%, dos décimas menos que el año anterior, aunque por encima de la media estatal del 17,2%.
El 70% de las personas jóvenes asalariadas tenía un contrato indefinido, mientras que el 30% continuaba con una relación laboral temporal. Entre quienes tenían de 16 a 24 años, la temporalidad ascendía al 35,6%. Además, el 41,5% de los jóvenes con contratos temporales desconocía su duración, aunque sabía que superaba un mes.
La formación tampoco siempre se correspondía con el empleo desempeñado. El 46,5% de los jóvenes ocupados con estudios superiores que ya no continuaban formándose estaba sobrecualificado, al trabajar en puestos que requerían un nivel educativo inferior al alcanzado.
En educación, el abandono temprano se situó en el 15,9%, frente al 12,8% estatal. Canarias registró la segunda tasa más elevada entre las comunidades autónomas, por detrás de la Región de Murcia. Por otra parte, el 28,9% de los jóvenes ocupados compatibilizaba estudios y trabajo.
La salida del hogar familiar se retrasa más allá de los 25 años
Las posibilidades de emanciparse varían considerablemente con la edad. Solo el 7,6% de las personas de entre 16 y 24 años vivía fuera del hogar familiar, frente al 27,7% de quienes tenían entre 25 y 29 años. En el grupo de 30 a 34 años, la proporción alcanzaba el 53,4%.
Entre los jóvenes de 16 a 29 años, las mujeres presentaban una tasa de emancipación del 17,2%, superior al 13,6% de los hombres. No obstante, el indicador femenino descendió 1,8 puntos porcentuales en un año, mientras que el masculino bajó 0,3 puntos.
El nivel de estudios también marcaba diferencias: la emancipación alcanzaba el 29,4% entre quienes tenían formación superior y el 6,6% entre quienes contaban con estudios secundarios obligatorios. Entre la población inactiva, mayoritariamente vinculada a los estudios, se reducía al 3,8%.
El Consejo de la Juventud reclama medidas con presupuesto y plazos
La presidenta del Consejo de la Juventud de Canarias, Eliana Parrilla, reclama a las administraciones políticas de vivienda con financiación, calendario y resultados evaluables. También cuestiona los retrasos en las ayudas al alquiler y defiende que las medidas temporales deben acompañarse de respuestas sostenidas al problema de acceso a la vivienda.
Las prioridades planteadas por la organización incluyen ampliar las alternativas de alquiler asequible, mejorar la estabilidad laboral y los ingresos, combatir la pobreza juvenil y reducir el abandono educativo temprano. También pide facilitar la incorporación al mercado laboral y mejorar la correspondencia entre formación y empleo.
El Observatorio introduce en esta edición un cambio metodológico: sustituye la Encuesta de Población Activa por la Encuesta de Condiciones de Vida, de periodicidad anual, como base del análisis de emancipación. Esta modificación, orientada a mejorar el estudio de las condiciones sociales de la juventud, debe tenerse presente al interpretar las comparaciones con anteriores publicaciones.


