Yolanda Arencibia

Maspalomas ofrece una muestra conjunta de Pancho Guerra y Eduardo Millares

Yolanda Arencibia
Yolanda Arencibia

La Galería Casa Condal de Maspalomas acoge hasta el próximo 31 de marzo una extraordinaria e inusitada exposición pictórico-literaria en la que conviven visualmente las intelectualidades poética de Francisco Guerra Navarro (Pancho Guerra) y humorística de Eduardo Millares Sall (Cho Juaá).

La muestra se inscribe en el programa de actos culturales específicos que el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana está desarrollando para contribuir al rescate y realce de la figura literaria del autor de `Las tres lunas rojas’ y ‘Memorias de Pepe Monagas’, nacido en Tunte el 11 de junio de 1909 y fallecido en Madrid el 3 de junio de 1961.

La exposición en la que conviven Pancho Guerra y Eduardo Millares está conformada por paneles de gran formato con 10 estrofas líricas o poemas ocultos en la narrativa del escritor tirajanero, y por 18 cuadros de pequeño formato con caricaturas del pintor, del que también se expone su retrato.

Las letras de Pancho Guerra destilan una sencilla, cercana y sonora proximidad al paisaje y su gente (A la orilla de un patio/enramado de rosal blanco/y muretes rebosando geranios,/una mujer cerrada de negro/con un pañuelo anudado, lo barre/ ¡Qué lindo tiene su patio!/La mujer sonríe con pudor, suavemente), y con la misma sencillez y capacidad de abstracción, con muy pocos trazos lineales y angulares, consigue Cho Juaá retratar a sus personajes.

Las caricaturas de Eduardo Millares Sall que componen esta exposición están dedicadas a intelectuales, pensadores, escritores y pintores, muchos de ellos pertenecientes a su saga familiar, como Agustín Millares Torres, Luis Jorge Ramírez, Agustín Millares Carló, José María Pemán, Ventura Doreste, Agustín Millares Sall, Víctor Doreste, Luis Doreste Silva, Jane Millares, Manolo Millares, Saulo Torón, Antonio Machado, Claudio de la Torre, Alonso Quesada, Vicente Aleixandre y el propio Pancho Guerra, al que caracterizó estirado, muy delgado, con el rictus serio de su hidalga figura.

Un mismo contexto

Entre los numerosos asistentes a la muestra presentada por la concejala de Cultura y Acción Social, Elena Álamo, destacaron el alcalde Marco Aurelio Pérez; la escritora y catedrática de la ULPGC Yolanda Arencibia Santana, autora de ‘Pancho Guerra, o el amor a lo propio’ (1993); el secretario de la Fundación Pancho Guerra, Frank González Guerra; y la hija de Cho Juaá, Malena Millares, propietaria de los retratos caricaturizados que sustentan esta exposición.

Yolanda Arencibia, que dirigirá la jornada literaria del próximo 27 de marzo sobre las simetrías estilísticas en las obras creativas de Cervantes y Pancho Guerra y sus personajes principales, Quijote y Monagas, destacó la labor desarrollada por la poeta Benita López Peñate para extraer de la narrativa de Pancho Guerra el lirismo de sus “versos ocultos”.

“No fue sólo un señor listo e inteligente, con gracia y mucho pesquis, sino un escritor con un fondo interesantísimo además un hombre con un alma muy grande, que cuando habla de su tierra y de su gente, y de todo lo que tiene alrededor, lo hace con todo ese lirismo con el que uno expresa las cosas que le llegan al alma”, señaló la escritora.

En nombre de la Fundación Pancho Guerra, su secretario Frank González Guerra felicitó al Ayuntamiento por la “idea magnífica” de juntar en una misma exposición y situar en un mismo contexto a “Pancho y Eduardo (Millares Sall), porque representan dos elementos fundamentales de lo que fue la cultura insular de los años 40, 50 y 60 en Canarias”, dijo. “Ambos tienen una forma muy cercana de representar el mundo desde sus propios ámbitos de trabajo, y cada uno de ellos pasó por su lado más humorístico aunque tanto uno como otro eran dos intelectuales que trabajaron con distintos elementos”, reseñó.

Malena Millares agradeció al Ayuntamiento la presencia artística de su padre en esta exposición incluida en el programa de actividades dedicado al escritor y periodista Pancho Guerra, al que caricaturizó en varias ocasiones. La hija de Eduardo Millares insistió en la importancia de recuperar “después de un paréntesis de ingrato olvido” la figura artística de su padre como pintor y caricaturista, más allá del humorismo gráfico que eclipsó temporalmente el resto de su extensa obra.

Marco Aurelio Pérez valoró esta exposición que descubre a Pancho Guerra como poeta como “un paso más en el camino” que otras administraciones públicas y entidades privadas han emprendido para rescatar del olvido y del desconocimiento su figura y obra literaria.

El alcalde anunció que las Jornadas dedicadas a Pancho Guerra, nombrado Hijo Predilecto de este municipio a título póstumo el pasado 11 de octubre de 2013, tendrán continuidad en el futuro como un ciclo de trabajo, donde junto al premio periodístico ya convocado este año, también se convocará con carácter bianual el certamen Pancho Guerra de novela corta.

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