Canarias apuesta por el enoturismo para impulsar el vino y diferenciar su oferta turística

El Gobierno de Canarias quiere reforzar el enoturismo como herramienta para generar nuevas oportunidades económicas para el sector primario y, al mismo tiempo, diferenciar la oferta turística del Archipiélago mediante experiencias vinculadas al vino, la gastronomía, las producciones locales y el territorio. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, defendió este martes 1 de septiembre esta estrategia durante una visita a Bodegas El Lomo, en Tegueste, coincidiendo con el inicio de la vendimia.
La apuesta llega en un momento especialmente relevante para el sector vitivinícola canario. Después de dos campañas marcadas por una fuerte caída de la producción, las previsiones para 2026 son más favorables y apuntan a una recuperación de los volúmenes habituales, mientras el Ejecutivo mantiene las actuaciones contra la filoxera, las ayudas frente a la sequía y diferentes iniciativas de promoción y comercialización de los vinos de las islas.
Canarias busca que el turismo genere más ventas y oportunidades para las bodegas
Durante la visita, Clavijo destacó la relación que el Ejecutivo pretende reforzar entre dos de los principales ámbitos económicos del Archipiélago: el turismo y el sector primario. Según defendió, la actividad turística puede ampliar el mercado para los productores canarios, mientras que el campo aporta al destino elementos como el paisaje, la gastronomía, la identidad y experiencias diferenciadas.
Esta estrategia se desarrolla, entre otras vías, a través del programa ‘Crecer Juntos’, con el que el Gobierno autonómico busca aprovechar las sinergias entre ambas actividades económicas.
Bodegas El Lomo fue presentada durante la visita como ejemplo de un modelo que ha evolucionado desde la producción vitivinícola hacia actividades complementarias capaces de generar mayor valor. La empresa, fundada a finales de los años ochenta como un proyecto familiar, ha incorporado progresivamente nuevas instalaciones, tecnología, vinos de autor, series limitadas y productos como el vermut. También trabaja con variedades autóctonas y prácticas relacionadas con la agricultura regenerativa.
Desde 2017, con Clara Rodríguez al frente de la segunda generación de la empresa, la bodega incorporó la gastronomía y el enoturismo como elementos estratégicos. Actualmente combina su producción de vino con experiencias vinculadas al territorio, oferta gastronómica y alojativa y comercialización en mercados exteriores.
Una de las iniciativas en las que participa permite que los turistas compren vino durante su visita a la bodega y lo reciban posteriormente en su domicilio. El proyecto piloto se desarrolla a partir de un convenio entre la empresa pública GMR Canarias y el Clúster de Enoturismo de Canarias y busca reducir las dificultades logísticas y fiscales que pueden impedir que el interés generado durante una visita turística termine convirtiéndose en una venta.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, señaló que el enoturismo puede permitir a las bodegas diversificar su actividad, comercializar mejor sus productos y mantener la relación con los visitantes después de que regresen a sus lugares de origen. También destacó que Canarias tiene dificultades para competir en volumen con otras regiones productoras, por lo que apuesta por elementos como la autenticidad, la calidad y la diferenciación.
La vendimia de 2026 apunta a recuperarse tras dos años de fuerte caída
La visita se produjo durante una campaña en la que el sector vitivinícola afronta unas perspectivas más favorables que en los dos ejercicios anteriores.
En 2025 se produjeron en Canarias 3,52 millones de litros de vino bajo Denominación de Origen Protegida. La cifra supuso una reducción del 30% respecto a los 5,07 millones de litros registrados en 2024 y del 55% en comparación con 2023, cuando la producción alcanzó los 7,85 millones de litros.
Las dos últimas campañas estuvieron condicionadas por factores como el estrés hídrico acumulado, las olas de calor durante la floración y los ataques de mildiu registrados en diferentes zonas productoras.
Sin embargo, el invierno más húmedo y moderado ha favorecido una evolución diferente del viñedo durante 2026. Según las previsiones recogidas por el Gobierno de Canarias, los productores esperan recuperar los volúmenes medios anteriores manteniendo los estándares de calidad.
En el caso de Bodegas El Lomo, su propietaria, Clara Rodríguez, indicó que las primeras perspectivas sobre la cosecha son positivas. La empresa trabaja habitualmente con producciones situadas entre los 70.000 y los 90.000 kilos de uva, a partir de las cuales determina las diferentes líneas de vinos que elaborará.
El enólogo Humberto Pérez destacó asimismo el trabajo realizado sobre el viñedo y la apuesta por variedades canarias como el listán negro y el listán blanco, aunque señaló entre los problemas actuales la sequía que afecta a la zona de Tegueste y el reto del relevo generacional en los viñedos.
Más de 13.000 controles para contener la filoxera en Canarias
El inicio de la nueva vendimia coincide también con la continuidad del operativo puesto en marcha después de la detección de filoxera en Tenerife en julio de 2025.
Según los datos del Ejecutivo autonómico, la evolución de la plaga ha permitido mantenerla dentro de la zona en la que fue localizada inicialmente. Durante agosto se flexibilizaron determinadas restricciones relacionadas con el movimiento de uva fresca y material vegetal, aunque se mantuvieron la vigilancia y las medidas de bioseguridad en aquellos lugares donde existe riesgo de propagación.
Desde la detección del organismo se han realizado 13.208 prospecciones. De ellas, 13.103 ofrecieron resultado negativo y 105 fueron positivas. Los casos detectados han sido tratados y eliminados, según la información facilitada por el Gobierno.
Durante 2026, la Consejería ha destinado más de 1,1 millones de euros a los trabajos de control y erradicación. A estas actuaciones se suma un programa temporal de empleo para incorporar personal técnico especializado y la preparación de un plan estratégico de la vid dirigido a abordar los problemas estructurales del cultivo y mejorar su rentabilidad.
El apoyo económico al sector incluye además las medidas frente a la sequía. Durante 2024 y 2025 se destinaron 2,78 millones de euros específicamente al viñedo y el Gobierno trabaja por tercer año consecutivo en una nueva medida de apoyo dotada con alrededor de 2,8 millones. La previsión es que pueda compensar a 3.824 viticultores afectados durante la campaña de 2025.
El Ejecutivo combina así la respuesta a los problemas inmediatos del viñedo con una estrategia orientada a incrementar el valor añadido del producto. Dentro de ese planteamiento, el enoturismo se presenta como una vía para conectar directamente a productores y visitantes, reforzar la comercialización y vincular la experiencia turística en Canarias con la gastronomía, el paisaje y las producciones locales.


